Alimentación canina: Guía de nutrición para tu perro. | Blog Telepiensos

Alimentación canina: Guía de nutrición para tu perro.

17 de septiembre de 2018 · 3380 Visitas

El tema de la alimentación canina ha estado y está lleno de tópicos y dudas. En muchas ocasiones, creer unas u otras está solo en función del interés de los dueños y de lo que nos preocupe la salud y bienestar de nuestros animales.

Pero hay algo que, hoy, nadie puede poner en entredicho sin engañarse a sí mismo en cuanto a la alimentación del perro: la salud de nuestros perros, su calidad de vida e, incluso, su duración se encuentran en una proporción directa a la calidad de su alimentación, al igual que lo está la de las personas.

Guía de Alimentación Canina.

Nuestros perros manifiestan la calidad de su alimentación a través de signos externos perfectamente visibles. Desde el brillo de su pelo, el grado de actividad o el descanso, hasta su estado de ánimo, su aspecto y grasas, o la vitalidad y energía que desarrolla, el perro nos lanza mensajes claros que evidencian su estado de salud y que, en muchas ocasiones, poco tienen que ver con enfermedades o trastornos y sí con una alimentación correcta para perros.

Tradicionalmente, el carácter omnívoro del perro y su orientación a un desempeño más que su consideración de compañero, llevó a los propietarios a entender que su alimentación podría realizarse a base de sobras y, en muchos casos, solo con pan duro y agua.

Desgraciadamente esto es algo que todavía pervive en algunas culturas, aunque afortunadamente tiende a desaparecer.

¿Qué comen los perros? El metabolismo del perro no es igual que el del ser humano.

Por ejemplo, las grasas de calidad son necesarias para el perro y dependen de su grado de actividad, ya que, a diferencia de los seres humanos, el perro extrae su energía de las mismas y no de los hidratos de carbono, como sucede en el metabolismo humano. Por otra parte, su refrigeración no se produce mediante el sudor, ya que no solo tienen glándulas de sudoración en las almohadillas de sus patas, sino que también bombean sangre excesivamente caliente a su lengua, donde es refrigerada por la acción del aire y la saliva.

Estas diferencias con el ser humano y otros mamíferos omnívoros, como los gatos o los cerdos, hacen que las necesidades nutricionales de cada animal hayan de ser estudiadas y satisfechas específicamente.

La calidad de los ingredientes y componentes de la comida en la alimentación canina.

Una buena alimentación se ha de basar en la variedad de los alimentos y la calidad del producto. Pensar hoy en cocinar de forma específica para nuestro perro es algo que muy poca gente se puede plantear y, aun así, nuestra capacidad de proporcionarle una dieta equilibrada con los mejores nutrientes y vitaminas, quedaría muy lejos de nuestras posibilidades.

Aunque más arriba hemos calificado al perro como omnívoro, esto no es tan real. Es el ser humano quien se ha empeñado en convertir al perro en tal, aunque este es metabólica y fisiológicamente carnívoro en esencia.

El hecho es que es mucho más fácil y económico cocinar a nuestro perro arroz con algo de sustancia de unos huesos que le proporcionen olor y sabor, que suministrarle la cantidad de carne necesaria para su metabolismo. La cual, en definitiva, debería ser el 60 %, si bien su precio y sus características perecederas la hacen mucho menos rentable.

Este mismo pensamiento debió inspirar a los primeros fabricantes de pienso para mascotas, y todavía en nuestros días, a algunos que decidieron fabricar piensos para perros basados en cereales y legumbres de baja calidad.

Sin embargo, el metabolismo del perro necesita proteína animal y enzimas vivas. Su alimentación basada en verduras e hidratos de carbono ralentiza su digestión, haciéndole quemar mucha más energía en el proceso digestivo y provocando problemas intestinales.

Esto no quiere decir que la incorporación de ciertos cereales como el arroz, de lenta liberación en el organismo y altas propiedades energéticas y vitamínicas, o la pulpa de remolacha, con importantes beneficios antioxidantes, no deban encontrarse en la composición de su alimentación. Sí pueden y deben estarlo, pero lo que no deben es rebasar unas proporciones determinadas y, en ningún caso, sustituir o minorar el aporte de proteínas y grasas animales, necesario y fundamental, por un aporte excesivo de carbohidratos y fibra.

Por otro lado, la calidad de los productos proteínicos (esto es, carnes y pescados fundamentalmente) ha de ser seleccionada y no basarse en un despojo o residuo inútil ya para el consumo humano. Los alimentos deben ser 100 % aptos para el mismo, puesto que sus componentes de grasa y proteína han de ser tasados con exactitud, así como sus aportes vitamínicos deben ser homogéneos.

Se ha de tener en cuenta en la composición de la alimentación que los ingredientes frescos sean el componente primario de lo que podemos denominar la receta: pollo fresco, cordero, salmón… frente a las denominadas harinas animales y aditivos que, aunque necesarios como correctores, en ningún caso han de sustituir a los anteriores.

Hay que tener en cuenta que la mejor alimentación canina es aquella que se encuentra en el marco de alimentación superpremium y que ha sido fabricada siempre con productos 100% naturales.

Perro comida dog

Alimentación seca para perros (Pienso para perros):

Aunque en origen la producción de pienso se orientó a facilitar la alimentación de nuestras mascotas, hoy es la base nutricional de la alimentación de nuestros perros y su composición reúne los mayores estándares de calidad.

Independientemente de las especificaciones y necesidades que requiere nuestro perro en cada fase de su vida y en función de su actividad, lo primero que se ha de elegir es entre las dos principales variantes: piensos secos y piensos húmedos.

Alimentación húmeda para perros.

La comida húmeda para perros, normalmente suele ser la preferida para los perros de cualquier raza y edad, tanto por sus características de olor como de sabor o palatabilidad.

Todos sus ingredientes son 100 % naturales y no incluyen cereales, por lo que su digestibilidad es perfecta para el organismo de nuestros perros, estando especialmente indicadas en aquellos perros que pueden presentar una cierta sensibilidad digestiva en el consumo de los piensos que los incorporan.

Los porcentajes de proteína fresca animal, 100 % apta para el consumo humano, deben superar el 65 % en todos los casos, siendo el principal componente secundario el agua, lo cual es muy beneficioso para la correcta hidratación de nuestro perro y su ingestión y digestibilidad, y permite sustituir el aporte de hidratos de carbono de los cereales por frutas.

Un aspecto importante es su gran variedad de sabores y olores, que lo hace muy apetecible para nuestro perro y, además, nos permite identificar, perfectamente, qué sabores son los que más le incitan a comer.

Piensos secos.

Son piensos deshidratados y extrusionados de gran facilidad de acopio, manejo y conservación.

Los piensos para perros incorporan en su formulación un alto porcentaje de productos frescos deshidratados como componente primario, harinas animales y cereales, así como vegetales de calidad y alta digestibilidad.

Su formulación se establece específicamente para ofrecer una alta calidad nutricional, orientada a las características de desarrollo del perro y a su actividad, presentando una gran variedad de opciones y sabores.

Incorporan en sus fórmulas principios activos que favorecen la actividad cardiovascular del perro, antioxidantes naturales y aceites y vitaminas que proporcionan una barrera natural a su organismo.

El aporte de fibra se consigue a través de la incorporación de productos vegetales como la remolacha, que favorecen la absorción de los nutrientes y un tracto intestinal óptimo.

Qué comen los perros: Alimentación canina.

El principal factor de una correcta alimentación de nuestro perro, aparte de la calidad del alimento, consiste en proporcionar una dieta equilibrada y ajustada a sus necesidades.

La alimentación de un cachorro no tendrá nada que ver con la de un perro adulto o uno ya en la madurez, pues sus necesidades y requerimientos son diferentes.

Así mismo, debemos tener en cuenta ciertos factores importantes como el peso, el tipo de pelo o el grado de actividad de nuestro perro. E incluso su carácter o temperamento que, aunque en muchas ocasiones viene determinado por la educación otorgada, esta no es un determinante para una formulación específica, sino que determina ciertas características vitales del perro, sirviendo de indicador sobre si necesita una alimentación más energética o más templada, si es importante reforzar su pelo o cualquier otra característica de importancia.

Pero, de cualquier forma, los dos aspectos fundamentales a tener en cuenta para establecer su dieta serán la edad del perro y su peso, pudiendo establecer tres grandes apartados.

Alimentación canina

Alimentación canina para un cachorro.

Las necesidades de crecimiento y energía marcan en los cachorros la necesidad de una dieta muy específica.

Dependiendo de sus características (razas pequeñas, medianas o grandes), las cantidades a suministrar a nuestro cachorro podrán variar, pero no así la composición del alimento que habrá de ser rico en carnes y nutrientes con alto valor proteínico y pocas grasas, como el pollo o el pavo.

En esta fase será de suma importancia el aporte vitamínico y el calcio para procurar un desarrollo pleno y saludable.

Si utilizamos alimentación seca, es importante asegurarnos de que sean rehidratables, ya que esta alimentación comienza de forma inmediata tras el destete o, en ocasiones, convive con el periodo de lactancia.

El cachorro, en esta situación, no ha desarrollado suficientemente su dentición, por lo que habrá de facilitar su masticación ablandando el producto de forma considerable. Una buena opción, en esta fase, suele ser el mezclar productos de alimentación húmeda con el pienso seco.

Otro factor importante será el tamaño del extrusionado ya que, como hemos referido anteriormente, la digestibilidad correcta pasa por una masticación previa, de tal forma que un producto con un extrusionado muy pequeño hará que nuestro cachorro lo engulla sin masticar y un extrusionado excesivamente grande puede atragantarse o hacerle muy complicada la masticación.

La frecuencia de comida ha de ser de tres veces al día, mañana, tarde y noche, con una distancia horaria similar y, sobre todo, con la máxima regularidad posible en los horarios.

Alimentación canina para perros adultos.

El perro adulto ha de comer dos veces al día regularmente. Esto quiere decir que el tópico de dejarlo sin comer un día a la semana no es otra cosa que un bulo, derivado quizás de la comodidad de algunos dueños.

Cualquier persona entiende que mantener el aparato digestivo vacío no conduce a nada bueno, salvo que sea preceptivo por algún estado de enfermedad que requiera una dieta estricta o un preoperatorio.

Aquí, igualmente, la dieta vendrá marcada por las cantidades necesarias para el tamaño y peso de nuestro perro, que normalmente vienen indicadas por los fabricantes.

Igual que ocurre en las personas, el metabolismo y la genética de cada animal es diferente. Por eso debemos observar si el producto que estamos empleando le mantiene en una línea correcta o le hace tender a engordar, ajustándose a un producto con mayor o menor contenido en grasas en función de sus resultados.

Del mismo modo, la actividad de nuestro perro requerirá un aporte energético diferente. Hay razas y perros más activos que otros, como es el caso de las razas denominadas de caza, que suelen contar con un carácter más inquieto.

En ocasiones, determinar el pienso a suministrar a nuestro perro es el resultado de la combinación de todas estas características, ya que puede ser que estemos suministrando a nuestro compañero un producto con una composición adecuada pero que no esté realizando el ejercicio necesario para su edad, carácter y complexión.

Alimentación canina para perros ancianos.

Cuando nuestros perros llegan ya a una edad madura, los cuidados han de extremarse pues, al igual que en las personas, comienzan los achaques propios de la edad y el envejecimiento.

El perro anciano debe comer tres veces al día con el fin de favorecer su proceso digestivo, hacerlo más liviano distribuyendo la cantidad diaria en tres racionamientos de menor cantidad.

Elegiremos un producto rico en antioxidantes y vitaminas que refuerzan su sistema inmunológico, sus cartílagos y sus huesos. Es sumamente importante que la alimentación seca para perro anciano elegida tenga condroprotectores.

A ciertas edades es muy frecuente que nuestros amigos tengan problemas con sus dentaduras, por lo que se hace muy recomendable el uso de piensos hidratables o, preferiblemente, las latas de piensos frescos que favorecen la masticación y digestibilidad al tiempo que incrementan el gusto por comer.

De cualquier forma, ante cualquier duda que surja en cuanto a la salud de nuestro perro y cómo puede influir su alimentación en la misma, siempre será recomendable acudir a un especialista en nutrición canina que, con toda seguridad, sabrá indicarnos si estamos siguiendo las mejores pautas de alimentación.

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